miércoles, 17 de diciembre de 2008

Manejo del respeto a la vida privada en el caso Natalia Martínez


El manejo que hacen los medios de la vida privada, siempre suele ser puesto bajo signo de interrogación. Cuando se habla de aspectos personales de una figura pública o no, todos nos creemos con derecho a saber incluso los primeros rumores, y luego no nos importa si era cierto o no lo que se dijo y cómo eso puede “manchar” el nombre de la persona.
Esto sucedió en el caso de Natalia Martínez: muchas personas resultaron involucradas tanto por la gente como por la policía (al hacer caso omiso de los dichos o al no desmentirlos radicalmente) y sobre todo por parte de la prensa.
El ejemplo del librero, quién se convirtió de forma repentina en un sospechoso de asesinato, apareció en casi todos los diarios. En esos primeros días del caso, fines de enero y principios de febrero, daban el nombre de éste como sospechoso, sin tener con qué sostener dicha afirmación. Luego la policía lo descartó, pero se lo vinculó al crimen de Natalia y a la venta de drogas, entre otras cosas. ¿Qué pasó luego? Su nombre ya se “manchó”, no hay vuelta atrás.
Luego, del propio padre de Natalia, se dijo que algo tenía que ver. No solo lo decía la gente, sino que su nombre, en los diarios, siempre estuvo acompañado por rumores que nunca se llegaron a comprobar. Resultó que podría ser soplón de la policía, que tenía algo que ver con las drogas y que por eso él sería el responsable de la muerte de su hija. ¿Qué pasó? Hebert Martínez se mató. Antes de que se quitara la vida, era el culpable del crimen de Natalia, luego fue peor porque en el “vox populi” se empezaron a fortalecer esos rumores. Se decía que se mató porque algo tendría que ver. ¿De dónde se sacaron esas conjeturas? Rumores y más rumores, que sólo consiguieron “manchar” su nombre.
De pronto, en muchos diarios se empezó a manejar la posibilidad de que Natalia fuera consumidora de drogas o alcohol. Luego de su muerte, un editorial de La República, de fecha viernes 16 de febrero de 2007, apenas seis días de que fuera encontrado su cuerpo, daba a entender esto de la joven. Si consumía, no lo reveló la autopsia. Pero igual quedaba un “manto” de dudas en el ambiente, generado entre otras cosas, por elementos como ese editorial, que si bien nunca afirma, siembra la incógnita. Se habla de una posible forma de vida de alguien que falleció: ¿dónde queda el respeto en estos casos?
Me pregunto ¿todo eso se dijo para llenar las páginas de los diarios, que durante la época estival no tienen casi nada para contar? ¿Qué pasa con aquellas personas cuyo nombre resultó vinculado de forma innecesaria y sin pruebas contundentes de ello?
Siempre hay que manejar argumentos sólidos y comprobables si se va a afirmar algo de alguien, aunque sean meras presunciones ¿o es que la vida privada de las personas que no son figuras públicas, a nadie le importa?

"Si un periodista tiene miedo de manejar la verdad mejor que se dedique a otra cosa"


Entrevista a Antonio Ladra

Antonio Ladra (foto), nació en Montevideo el 26 de junio de 1956.
Sus inicios como periodista fueron en 1976 pero recién desde 1984 comenzó a vivir del periodismo.
Trabajó en los diarios “La República”, “El Observador”, “Plan B” (en los tres fue secretario de redacción), en la revista “Posdata” y en las radios “El Espectador”, “AM Libre”, entre otras publicaciones y medios de comunicación.
En la actualidad, es co- conductor del programa periodístico “Código País” en Canal 12, aparte de corresponsal para el MERCOSUR de la revista española Contrapunto de América Latina y docente del curso de periodismo del Instituto Bios.
Es uno de los periodistas que tuvo el coraje de empezar a hacer periodismo en plena dictadura, 1976. Por eso, vivió la clausura por parte del Poder Ejecutivo de los medios donde trabajaba: primero la revista “Nexo” y luego el diario “Cinco Días”. En este último hubo más: “atentaron a balazos y con bombas contra el domicilio del director, doctor Ignacio Lezama, y contra los locales comerciales de tres anunciadores del diario”.
Dar los primeros pasos como periodista en ese momento no le impidió seguir con su profesión, logrando convertirse en uno de los mejores del país.

¿Cuándo y cómo fueron sus comienzos como periodista?

Comencé allá por el año 1976, con una revista bimensual llamada Nexo. Era en plena dictadura y la revista solo salió dos veces: fue clausurada. Eran momentos muy duros en la vida cultural uruguaya y recuerdo que entre quienes estábamos en la revista: Alejandro Michelena, Santiago Irigoyen, un fotógrafo radicado ahora en Los Ángeles, el poeta Eduardo Milán que vive en México y otra gente que no recuerdo, juntamos dinero para sacar el primer número e incluso llegamos a ir a la ruleta para ver si teníamos un golpe de suerte y conseguíamos financiamiento. Finalmente no fue necesario, el gobierno la cerró, supongo que por subversiva. En esos inicios en verdad no era nada profesional y no vivía del periodismo. Después estuve en otros emprendimientos del estilo, hasta que comencé a vivir del periodismo en 1984, cuando con un grupo de gente fundamos un diario, el primer diario de lunes a viernes de oposición a la dictadura, se llamaba Cinco Días. Duró 20 días, también fue cerrado por el gobierno. La redacción de Cinco Días estaba ubicada en un apartamento de un dormitorio en Colonia y Martín C. Martínez y todo allí fue a pulmón. Me acuerdo que los que pudieron y tenían, llevaron sus máquinas de escribir (abundaban las Olivetti lettera). La fotocomposición estaba a una cuadra, en 18 de Julio y Martín C. Martínez y la fotomecánica en Juan Paullier y Rivera. La imprenta en Salto e Islas de Flores. Como se ve la persona más importante era el cadete, el que transportaba las cuartillas y las páginas.
Yo estaba a cargo de la información sindical, pero recuerdo que la cobertura del acto de la liberación de Líber Seregni la hicimos con Marcos Gutiérrez.
Apenas veinte números completaron la efímera vida de "Cinco Días". La publicación fue clausurada en forma definitiva por la dictadura por resolución del Poder Ejecutivo del 13 de abril de 1984. Pero hubo más: atentaron a balazos y con bombas contra el domicilio del director, doctor Ignacio Lezama, y contra los locales comerciales de tres anunciadores del diario.
Esto se puede decir que fueron mis inicios en periodismo.

¿Cuáles fueron sus mayores frustraciones en el ámbito laboral?

En el periodismo todos los días tienes frustraciones: cuando las cosas no salen como debe ser, cuando pierdes una primicia. Sin embargo, lo bueno es que hay posibilidades de redimirse todos los días también, de que las cosas salgan bien, como debe ser o cuando consigues una primicia. Hay una frase de Mark Twain, que dijo que el periodismo es un oficio de fracasados y esto fue porque después de haber fracasado en todos los oficios, se metió a periodista. Y frustra, además, porque el periodista no cambia la sociedad aunque lo piensa así al acabar su artículo o su informe y entonces uno se siente frustrado por no haber conseguido lo que pretendía.

¿Y sus más grandes decepciones?

Las decepciones han sido en general con colegas. Es un medio muy competitivo, muy duro y donde a veces, se pueden perder los puntos de referencia porque la vanidad está a la orden. Es decepcionante cuando uno ve que falta la ética, la honestidad, la imparcialidad cuando se realiza el trabajo y no es que me ponga en juez de nadie, simplemente es una constatación.


¿Alguna vez tuvo miedo a la hora de presentar un trabajo? ¿Recibió amenazas?

Miedo no tuve, pero sí recibí amenazas más o menos explícitas, pero uno a veces es medio inconsciente y no hace caso. Si un periodista tiene miedo de manejar la verdad mejor que se dedique a otra cosa.

¿Cuál fue su mayor logro como periodista?

No contabilizo logros, creo que la independencia de criterio es uno de ellos, pero creo que el mayor logro es poder seguir trabajando en lo que me apasiona y me gusta. (Y, más o menos, vivir de ello)

¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades?

Creo que mi mayor fortaleza es que trato de estar siempre al día de las nuevas tendencias, de estar aggiornado con lo que esta pasando en el mundo en materia de comunicación. Mi mayor debilidad es la impaciencia.

¿Qué siente respecto a su posición en los medios y la popularidad?

Con respecto a mi posición, nadie me ha regalado nada, lo hice todo laburando, aunque material no tengo nada. Por eso mismo no me creo eso de la popularidad, en todo caso sirve para que en algún cumpleaños o fiesta, si el mozo te reconoce, te den un poco más de vino (risas).

¿Cambiaría algo de su carrera o su forma de hacer periodismo?

Cambiaría muchas cosas, quizás, pero no se cuáles. Siempre se puede hacer algo mejor, dar algo más.


¿Qué le exige la profesión a su vida personal?

El periodismo me dio todo y también te saca todo. No tenés horarios, en todo momento y en cualquier lugar eres periodista, pero como dijo Gabriel García Márquez no hay mejor oficio en el mundo que el periodismo.

Periodismo en Uruguay: ¿Cuáles son sus virtudes y sus defectos?

En el plano formal es un periodismo de declaracionismo, donde importa más lo que dijo fulano de mengano, más que lo que realmente pasó. En el periodismo escrito por ejemplo faltan más historias. Hay historias en cada rincón, solo basta descubrirlas y llevarlas al papel. Además, se escribe con faltas, porque, entre otras cosas, para ahorrar las empresas han sacado los correctores y los correctores de estilo.
En la radio me parece que pasa algo parecido, aunque creo que se hace muy buena radio en Uruguay. La radio es maravillosa porque quien te escucha te tiene que inventar, la radio fomenta la imaginación del escucha, pero a la vez permite la interactividad.
Y la televisión tiene mucho camino por recorrer, pero no debemos olvidarnos que la televisión debe tener una dosis de show, de entretenimiento mucho mayor, aunque eso no quiere decir que no deba ser seria. En Uruguay, la televisión sigue estando en pañales, le falta desarrollo, riesgo y que apuesten por una verdadera televisión uruguaya que hoy es muy difícil de hacer por la falta de mercado. No nos olvidemos que somos un barrio de San Pablo o un poblado mediano de Argentina.
Ahora en líneas generales debo decir que el periodismo ha cambiado, está cambiando y seguirá cambiando, entre otras cosas, por la rapidez de la publicación de las noticias y porque cada vez se pisa menos la calle. Se hace periodismo de silla y teléfono. Lo que antes necesitaba 24 horas para llegar al lector ahora tarda unos minutos. El periodismo de antes no era mejor ni peor. Era distinto. Ahora está muy mediatizado por la cantidad de información que llega, aunque sí hay alguna deficiencia como la falta de rigor y de selección.

¿Se valora el periodismo desde el punto de vista de la remuneración?

Creo que no se lo valora debidamente. Con la responsabilidad que tiene un periodista, a veces gana lo mismo que un vendedor de ropa. Ser periodista tiene sus costos sociales también: debe formarse constantemente con dinero de su bolsillo, vestirse adecuadamente, etc.

¿Qué es lo más difícil y lo más fácil de ser periodista en Uruguay?

Lo más difícil de ser periodista es convivir con malos salarios, malas condiciones de trabajo, dificultades de todo tipo, que van desde estar en un país pequeño, pueblerino en sus costumbres, que hace casi imposible acceder a la información oficial. La falta de una ley de acceso a la información conspira contra la libertad de prensa. Nada es fácil.

¿Qué consejos les daría a los futuros periodistas?

Que estudien, que trabajen, que no se dejen llevar por los dimes y diretes, que no se la crean, que no pierdan la capacidad de asombro, que no pierdan la humildad, que se manejen con ética en todos sus procedimientos, que no se dejen comprar, solo así se hace buen periodismo.
Tengan en cuenta que van a trabajar más horas que en cualquier otro lugar y al cabo de la jornada si no terminan con un dolor en la espalda por las contracturas y tensión no sintieron lo que estaban haciendo. Además se tienen que acostumbrar, periodista, por lo menos tres divorcios. Es así. Debe ser la profesión con mayor separación y con mayores muertos, porque mueren jóvenes, de ataque al corazón, porque es una cosa estresante. Tensionante con las fuentes informativas, con la gente porque tenés responsabilidad con la gente y en el lugar de trabajo, porque tenés presiones de todo tipo. Porque tenés que llevar adelante una nave que está medio escorada, y acá, en Uruguay, todos los medios tienen problemas. Todos.


Un periodista en un país donde el periodismo no se valora como debería, donde faltan muchísimas cosas y nada es fácil, lo más probable es que no ame la profesión, ni viva para ella todos los días. Pero hay individuos, periodistas de alma como Antonio Ladra, que pese a todo siguen adelante y cada día al empezar buscan otra historia para contar, una noticia que tiene que ser escrita.
Esos son periodistas preocupados por lo que sucede, que saben que está en ellos que la gente tenga en sus manos información veraz. Esos son los periodistas con códigos, quienes desde de la ética y profesionalidad hacen su trabajo.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Periodismo, candidatos y elecciones

La relación entre periodistas y políticos no es tan fácil como parece y mezclar la ideología personal con el trabajo en el caso de los periodistas puede influir en su calidad, a su vez esa relación se vuelve más difícil y tensa en época de campaña electoral.

El miércoles 29 a las 19:30 hrs. se realizó la última jornada de los debates periodísticos del instituto Bios y su tema fue: periodismo, candidatos y elecciones.
Lo distinto de esta jornada fue que mientras unos se fueron antes, otros llegaron tarde, uno faltó y se agregó otro que no estaba en el programa... no le faltó movimiento escénico.
Aparte de eso fue el día de mayor concurrencia, tanto a nivel del público como de los panelistas.
Los panelistas que concurrieron fueron: Antonio Ladra( Canal 12), Andrea Tabárez (Canal 10), Carlos Moreira( Partido Nacional), Alejandra Casablanca( 1410 AM Libre), Hebert Gatto(Partido Independiente), Gonzalo Terra( Últimas Noticias) y Víctor Vaillant( Frente Amplio).
Por lo variado del panel no se hicieron esperar momentos de discrepancia entre los integrantes de la mesa de debate lo que obligó a que algunos hicieran una que otra modificación de su discurso original.

¿Quién le dijo a quién “usted es más frenteamplista que periodista”?...




“La relación entre periodistas y políticos es muy conflictiva pero necesaria para el fortalecimiento de la democracia”.
Antonio Ladra en su alocución dijo que “cuando los medios dan a conocer datos o hechos, más que nada durante o antes de las campañas electorales, que afectan a algún partido éstos como reacción desprestigian a los medios pero si los favorece ‘les pasan la mano por el lomo’y felicitan su labor”. Y que “ante las denuncias o las críticas todos reaccionan igual expresándose con argumentos virulentos contra los medios”.
Sostuvo que “los que hacemos periodismo no hacemos literatura, es decir, no inventamos, por lo tanto, el mensajero no tiene la culpa, la noticia nace de la realidad de sus actores”. Agregó que “los periodistas no deben sentir temor ninguno cuando se manejan con transparencia y que muy pocos políticos resisten a los archivos aunque existen tanto políticos como periodistas corruptos”.
Luego afirmó que “la relación entre periodistas y políticos es muy conflictiva pero necesaria para el fortalecimiento de la Democracia, para ello es muy importante que la ciudadanía esté informada”.


“Cada vez es más difícil darse cuenta de las trampas que te ponen los políticos”...
Andrea Tabárez en su discurso habló más que nada de la relación entre periodistas y políticos la cual dijo “es mucho más peligrosa y difícil en tiempos de campañas electorales porque estás a prueba siempre y las trampas que te ponen son una tras otra”.
Sobre las trampas agregó que “cada vez es más difícil darse cuenta porque lo políticos ahora se manejan con asesores de prensa cada vez más capacitados donde la manipulación que pueden hacer del periodista es menos fácil de entrever ya que está dada por gente que conoce a los medios y sus códigos”. Aclaró que cuando se habla de manipulación se refiere cuando al periodista su fuente le pasa ‘información podrida’, es decir, falsa para perjudicar y/o favorecer a otros.
Luego habló de las nuevas tecnologías y afirmó que “con eso hay que tener sumo cuidado ya que cada vez se pasa más cantidad de material en bruto (con menos trabajo de edición) de lo que mandan los políticos porque éstos consiguen enviar sus opiniones mucho más contundentes ya que al rodearse de gente que sabe de los medios, aquellos políticos que mandan mejor sus opiniones y/o resúmenes de actos son los que salen más al aire y eso lleva a que se sepa mucho de algunos y poco de otros estableciendo una desigualdad ante la opinión pública”.
Al terminar hizo referencia a que en el momento que se sabe quien gana y quien no, no es lo ideal festejar en ámbitos de trabajo por una cuestión de respeto a los colegas.


“Son los hechos los que obligan a los medios a hablar de ellos”
Carlos Moreira empezó su discurso haciendo referencia a la época en que él fue Subsecretario del Ministerio del Interior, diciendo que ya en ese entonces ocurrían hechos que no permitían que los medios hablaran de otra cosa sino de casos policiales, más que nada sobre el caso Goncalves pero entiende que “son los hechos que ocurren los que les obliga a los medios a hablar de ellos” y que posturas como la de la actual Ministra del Interior, Daisy Tourné que dice que son los medios los que crean ciertos climas de violencia e inseguridad en la opinión pública “es ver las cosas del lugar que le conviene y no querer mirar objetivamente la realidad”.
Luego cuestionó el tiempo que se les da a las figuras del gobierno en los medios, aún cuando dicen cosas completamente irrelevantes y no así a la oposición que le dan menos tiempo más allá de la importancia de lo que digan.
Hizo referencia luego a la posición del Presidente Vázquez cuando dijo que la oposición no estaba ni en el Partido Nacional ni en los ningún otro partido sino que la oposición era la prensa, y que luego se vio en la obligación de salir a aclarar que se refería a los dueños de los medios pero igual dijo que para él “esa catarsis pública contra los medios no es propia de un Presidente”.
Dijo que “si bien en la Constitución se habla de la libertad de expresión y así la libertad del trabajo periodístico, no se debe olvidar las responsabilidades del mismo y más aún cuando se puede difamar a una persona entre otros delitos que surgen de trabajar irresponsablemente”. Por eso cree que “se debe llegar a un equilibrio entre esa libertad de trabajo y expresión y la responsabilidad de quien transmite” porque “hay buenos y malos periodistas como políticos”. Agregó que “no se puede negar que el poder efectivo de los medios es cada vez mayor”.
Luego criticó la existencia de programas que no fomentan la capacidad de crítica de la gente ni la sana convivencia como “Showmatch”.
Agregó que “es lógico que el periodista aparte de informar opine pero la influencia que tiene en la gente es innegable...ahora el poder de los medios es casi igual al poder político o mayor”.
Para finalizar hizo referencia a que “los medios deben de actuar con la mayor objetividad y responsabilidad posible, teniendo en cuenta que el único compromiso que debe tener un periodista es con la verdad siendo así leal con los ciudadanos apartándose de aquellos intereses que puedan influir en su labor”.


¿Más frenteamplista que periodista?
Alejandra Casablanca en este caso esta periodista hizo su discurso en base a lo que dijeron las tres personas que hablaron antes de ella, criticando algunos dichos como estando de acuerdo con otros, si esa era su idea lo más lógico hubiera sido que esperara a que hablaran todos y así poder hacer críticas o no a todos los integrantes de la mesa pero no lo hizo, es más buscó conflicto con Carlos Moreira quien cansado de los dichos de ella le dijo “usted es más frenteamplista que periodista”, en otras palabras lo que hizo Casablanca fue no respetar el ámbito académico donde tuvo lugar el debate y cambiar a su antojo el ambiente que se había creado, de hecho muy interesente, sólo por dar su opinión de temas que no venían al caso.(Opinión de la autora)
Lo único que manejó como postura personal fue cuando dijo que se debe a ser ciudadana, que es independiente y que su único compromiso es con la gente y con la verdad, sobre la cual expresó les molesta a todos.


“...el concepto de verdad es muy relativo...no se lo puede comparar con ningún hecho ni periodístico ni político”...
Hebert Gatto comenzó diciendo que “la verdad es un concepto esquivo y dado su naturaleza de construcción social es muy relativo” por eso dijo que “no se deben comparar ni hechos políticos ni periodísticos con la verdad dado que lo único a lo que tendemos es a aproximarnos a la verdad”.
Agregó que tanto los políticos como los periodistas son necesarios para el funcionamiento adecuado de la Democracia.
Dijo que “los periodistas tienen una difícil relación con la Democracia ya que esta precisa ciudadanos que sean todos iguales en aquellas cuestiones que nos incluyen a todos pero que en los hechos no lo somos porque los medios influyen en la gente, en algunos más y en otros menos, de acuerdo a la educación de la persona y al acceso a los medios”.
Afirmó que “los medios son muy importantes para la democracia ya que se necesita deliberar, discutir, y son estos quienes muestran a la gente lo que está pasando pero por eso hay que poder leer, escuchar y ver todo para no quedarse con una forma de ver la realidad y que hay gente que no puede permitirse ese lujo dado su situación económica”.
Para terminar dijo que “todos deberíamos participar de la creación de un código de ética periodística donde se evite que los medios y los periodistas distorsionen la realidad a su conveniencia”.

“La libertad de prensa no existe...depende de la empresa en que se trabaje”
Gonzalo Terra
para empezar dijo que “ser periodista en Uruguay es facilísimo en relación a otros países, como por ejemplo, Colombia”.
Dijo que “la libertad de prensa no existe sino que es mayor o menor de acuerdo para la empresa que se trabaje”y que “los periodistas ante las presiones externas deben denunciarlo y frente a una presión interna los periodistas tienen la culpa por no tener un gremio fuerte”.
Acerca de la relación entre periodistas y políticos dijo que “es un casamiento por conveniencia” y que “los periodistas no deben autocensurarse ni tampoco hacer coberturas imparciales sino trabajar lo más cercano a la objetividad posible”.


“El político goza de menor credibilidad que el periodista”
Víctor Vaillant comenzó diciendo que “el papel del periodista es muy importante para la Democracia como lo es también el del político y que ambos tienen un fuerte impacto cultural pero que el político goza de menos credibilidad que el periodista”.
Dijo que los periodistas dan garantías de pluralismo y que le parece bien que aparte de dar a conocer una noticia den su opinión.
Afirmó que no está de acuerdo con que hoy en día los periodistas pasen 30 segundos, más o menos, de lo que cree importante de una entrevista que duró más de 10 minutos porque considera que le puede quitar o invertir el sentido de lo que se quiso decir.


Preguntas del público presente:


¿Qué piensan del trato que tiene este gobierno con los periodistas?
Casablanca respondió que no se “pidió la cabeza” de ningún periodista y que las críticas son más transparentes porque son en público.
Gatto dijo que tuvo aciertos y errores como todos y que tuvo declaraciones muy infelices.


¿Qué piensan del debate entre dos candidatos? ¿Ayuda o no a la hora de la toma de decisiones?
Vaillant respondió que está de acuerdo con lo que significan los debates pero no uno sino varios, que es un aporte interesante pero no comparte que sea algo decisivo y menos si se reduce el eje de las campañas políticas al debate.
Terra dijo que le gustaría ver debates de temas importantes como la salud, la educación pero sabe que no se hacen porque no rinden ya que muy poca gente los vería.
Gatto afirmó estar de acuerdo porque es algo bueno que ilustra a la ciudadanía.
Casablanca agregó que para ella aportan porque cuando los hubo fueron muy interesantes y sirvieron.






Como reflexión luego de examinar lo que dijeron todos, la función del periodista y la del político son muy importantes para mantener la Democracia pero cuando ambas son tocadas por la corrupción ya no se pueden ver de la misma forma.
Hay que trabajar más a la hora de generar conciencia de la verdadera función del trabajo de cada uno y no pensar en nada más que en cuál es su fin, en ambos casos es dirigirse a la gente con la verdad.(Opinión de la autora)

Periodismo, fútbol y violencia

La violencia en el deporte va a seguir hasta que no se tomen las medidas necesarias para erradicarla. La responsabilidad existe tanto desde los periodistas hasta la A.U.F pero ya es hora de dejar de pasarse la pelota.

El lunes 27 a las 19:30 hrs. se realizó la tercera jornada de debate periodístico en el Instituto Secundario de Bios, el tema fue: periodismo, fútbol y violencia.
De los panelistas invitados sólo dos se hicieron presente, Federico Paz, periodista deportivo de Canal 4 y Ricardo Piñeyrúa conductor de “13 a 0” de Radio El Espectador y del programa televisivo “Fin del juego” de TV Ciudad.
Aún así con sólo dos panelistas de los cinco que iban a ser en un comienzo, el debate fue muy interesante y enriquecedor donde de una forma muy cálida y abierta, tanto Federico Paz como Ricardo Piñeyrúa primero hicieron su exposición y luego contestaron las preguntas que surgieron del público presente.


“No hay voluntad de nadie para erradicar la violencia”
Ricardo Piñeyrúa, comenzó diciendo que “el tema de la violencia en el fútbol no hay que atribuírselo sólo al fútbol sino que es algo de las sociedades que cada vez son más violentas”, pero aún así “casi nadie sabe cómo resolverlo por eso sólo hay ideas”.
Comentó que “la violencia no se resuelve haciendo campañas publicitarias, ni dando declaraciones, ni haciendo slogans, ni tampoco tildando como culpables a los ‘inadaptados de siempre’”.
Afirmó que “la principal responsabilidad la tienen los que dirigen el fútbol uruguayo porque no tienen una respuesta a la pregunta ¿a qué apunta el fútbol, a quiénes? eso los lleva a tomar medidas donde los que pierden son aquellos que van a ver los partidos, los aficionados, el público”.
Agregó que “hay elementos aparte de un hecho de violencia en sí que también generan violencia como lo son: los incómodos asientos, la pésima situación de los baños, la reventa de entradas, el difícil acceso a las entradas, etc. Eso ocurre porque el sentido de ver al fútbol como un espectáculo va para el lado contrario, es decir, no se cuida al espectador”.
Sostuvo que “no hay voluntad ni de los dirigentes, ni de la A.U.F, a la hora de tomar medidas para erradicar la violencia del fútbol y no la va haber hasta que no cambien el concepto que tienen del fútbol”.
Dijo estar en contra del famoso discurso del fútbol uruguayo, donde lo que importa es ganar y no la calidad de juego, considera que eso es un error ya que fomenta las actitudes violentas dentro y fuera de la cancha. Ejemplificó en la frase de Julio Rivas “el que quiera ver un espectáculo que vaya al Solís” la postura de algunos que no ayudan en la tarea de ponerle fin a la violencia.


“Se tiene que terminar la complicidad entre jugadores, dirigentes, periodistas y los que causan problemas”
Federico Paz, dijo estar de acuerdo con que la violencia en el fútbol es reflejo de la sociedad, mientras agregó que “el nivel del fútbol, de las hinchadas, de los dirigentes, de algunos periodistas se deterioró y ese deterioro fomenta las situaciones de violencia”.
Sostuvo que “lo que también influye es la impunidad a la hora de aplicar las leyes que hayan que aplicar porque hay intereses de por medio, protecciones a aquellas personas que les fueron y serán útiles a algunos dirigentes y jugadores, eso entorpece el funcionamiento adecuado de la justicia”.
Afirmó que “los periodistas también somos responsables y tenemos que ser plenamente concientes de lo que se dice y se hace para evitar herir susceptibilidades que puedan generar disturbios”.
Agregó que “lo que hay que hacer es organizar bien todo, cuidar al cliente, atender al violento y si no tiene que ir más al fútbol que no vaya. Se tiene que terminar la ‘complicidad’ entre jugadores, dirigentes, periodistas y los que causan problemas”.
Dijo que “hay un tema del cual todos no tenemos que preguntar: cómo hace cierta gente que no trabaja para vestirse con ropa de marca y manejar autos importados, la respuesta es que algunos viven de la violencia”.
Al terminar su alocución dijo que “hasta que no se denuncie como se debe, no se diga que se va a combatir la violencia en serio ‘caiga quien caiga’ no va a haber solución y que para eso es necesario el compromiso de todos”.


Preguntas del público:


¿Cuál fue el primer síntoma del deterioro del fútbol?
Piñeyrúa contestó que como Uruguay no puede tener el mercado que el fútbol necesita para mediante distintas formas de promoción generar ingresos suficientes, así nuestro país se queda sin poder acceder a figuras y retenerlas, eso lleva a que el nivel de competencia sea malo y los equipos no jueguen bien.


¿Cuáles son las limitantes a la hora de investigar las barras bravas?
Paz dijo que no hay interés en poner fin a esas situaciones porque a mucha gente le es útil, hay dirigentes que cuando pasan por momentos difíciles tener el respaldo de esas personas les resulta muy importante.


¿Cuáles son las limitantes para que los periodistas investiguen y denuncien estas situaciones, en el caso de que se quiera hacer?
Federico Paz dijo que limitantes no hay, que hay trabajos que se han hecho pero quedaron ahí y que no es fácil por la infraestructura que requiere.
Ricardo Piñeyrúa respondió que el periodismo de investigación es muy caro y que a los grandes medios o no les interesa o le faltan recursos para “destapar esas ollas podridas”.y que las autoridades hacen caso omiso, no demostrando ni responsabilidad ni interés.


¿Por qué les parece que en los hechos de violencia reciente fueron agredidos periodistas, habiendo dirigentes, presidentes de clubes?

Paz afirmó que en lo que pasó hace poco hubo más que nada una cuestión de puntería. Porque siempre que a un equipo grande le va mal se genera un clima muy tenso y cuando a los periodistas les toca cubrir eso no pueden ingresar a los vestuarios por lo cual deben convivir con la gente que va a insultar tanto a los jugadores como a los periodistas y que en climas así basta solamente una chispa, que aparezca una cara conocida para que se desaten hechos de violencia.
Piñeyrúa agregó que a las hinchadas no les gustan las críticas y sólo les interesa que digas lo que ellos quieren escuchar pero a eso no le dan importancia porque luego te caen sobre aquello que dijiste que no les gustó por menor que haya sido el comentario para mandar mensajes e insultar.

La frase de Piñeyrúa “esto se va a acabar cuando dejemos de conciliar” dicha al terminar el debate no es menor recordarla como tampoco lo es cuando dijo “para ponerle fin a esto tiene que existir una estructura organizada con autoridad y responsabilidad con respaldo y voluntad política”. (Opinión de la autora)

Relato y análisis de la crisis financiera de 2002


Cuando Uruguay comenzaba a darse cuenta de que estaba por entrar en crisis, ya era tarde.
Las señales, que le venían dando tanto el mundo como la región eran contundentes pero no fueron escuchadas, la crisis se desató... ¿ahora pasará lo mismo?

En dicha situación se presentaban varios factores que se encadenaron: el sistema bancario uruguayo más que nada desde la última década poseía un “atraso cambiario” lo que afectó las exportaciones y favoreció las importaciones, logrando así un déficit crónico de la balanza comercial. A su vez, la devaluación de la moneda brasilera en 1999 perjudicó el comercio exterior nacional. A su vez, aparece un foco de aftosa con consecuencias sumamente negativas para la producción y el comercio de carnes rojas (abril, 2001). Luego, la devaluación argentina llevó a la economía y sociedad uruguaya a una crisis productiva, comercial, financiera, fiscal y social.
La administración Batlle comenzó la gestión con un nivel de actividad decreciente y un crónico déficit financiero. A esto se le suma el cambio en los regímenes cambiarios en Argentina y Brasil que tuvo un efecto negativo porque no se quiso cambiar el valor del tipo de cambio. Estos efectos combinados dieron lugar a la crisis bancaria.
La insostenibilidad del aparato económico-financiero era cada vez mayor.
En Uruguay, el retiro abrupto de los depósito del Banco Galicia por un monto de unos 500 millones de dólares (diciembre 2001- enero 2002) y la posterior negativa de asistencia del Banco Central del Uruguay (BCU), determinó su intervención y alentó a otros ahorristas a retirar sus depósitos frente a la especulación de que ni los bancos ni el Estado les pudiera devolver sus ahorros. En vista de ello, en el primer semestre de 2002, entre 6.500 y 7.000 millones de dólares fueron retirados del sistema bancario, en un valor cercano al 42% del PBI, casi la mitad de todos los depósitos.
El gobierno comenzó a asistir a los bancos para frenar “la corrida” y dar muestras de solidez, aunque en algunos se habían detectado maniobras fraudulentas (Banco Comercial y Banco Montevideo) que cerraron junto al Pan de Azúcar y al Banco de Crédito. La crisis bancaria se desató.
Mientras tanto los activos de reserva del BCU descendieron de 3.500 millones de dólares en diciembre de 2001 a casi 500 en junio de 2002. Esto, entre otras cosas hizo que la incertidumbre primara en el mercado, generando temor en los ahorristas y en la población toda.
El 20 de junio, el gobierno devaluó la moneda nacional, abandonó la banda la flotación y llevó a la economía a la depresión. La pobreza y la exclusión social eran cada vez más notorias.
El 19 de julio eran relevadas del cargo las autoridades del BCU, pues tanto el sistema político como la mayoría de la ciudadanía percibían que los mismos habían actuado en omisión frente y en la crisis bancaria.
El 22 de julio luego de una interpelación en el Senado, renunció Alberto Bensión al Ministerio de Economía y lo sustituye el Dr. Alejandro Achugarry.
El 30 de julio se decreta un feriado bancario que duró hasta el 5 de agosto. El cese de pagos era evidente.
Mientras tanto el gobierno logró un acuerdo con la administración Bush para que otorgara un crédito de 1.500 millones de dólares que se necesitaban para evitar el “default”.
Algo muy importante de recordar es que hasta el 28 de octubre cuando se retira el Partido Nacional de la coalición, el gobierno era una coalición entre colorados y blancos.
Ante este contexto de crisis nacional y regional, el gobierno se abrió a otros mercados como lo fueron: Finlandia, México y EE.UU.
En el transcurso del año 2002 mientras los ahorristas retiraban sus depósitos, el gobierno no sólo asistía con fondos públicos a los bancos, sino que negociaba con el FMI el otorgamiento de créditos para evitar la cesación de pagos, es decir, el default.
Como pasó también en la crisis del 81-82 el Estado asumió la deuda privada y por ende, la deuda pública se acrecentó de un 40.8% del PBI en 2002 a un 100.9% en 2004.
Mientras tanto como reflejo de la situación argentina comenzaron a producirse una serie de saqueos, donde lo que se saqueaba no eran productos de primera necesidad sino cigarrillos y alcohol.
El 2002 cierra con un desempleo cercano al 20%, una caída del poder adquisitivo a un 19% de este último el principal responsable fue la devaluación de la moneda en un 100% lo que llevó a una inflación de un 25% que no se equiparó con una suba de salarios. Y unos 58 mil uruguayos abandonaron el país buscando nuevos y mejores horizontes.




Análisis de la crisis del año 2002

Hablar de la crisis de 2002 es hablar según palabras del entonces Presidente Dr. Jorge Batlle Ibáñez de “la mayor crisis que afectó al país en 100 años”.
Si analizamos el significado de la devaluación de Argentina y Brasil podemos concluir que el comercio exterior del país se vio afectado notoriamente ya que al perder valor tanto el peso argentino como el real, con el mismo capital se adquiere menos bienes que antes. Esto lleva a que la demanda descienda por un lado (Argentina - Brasil) y bajen los precios por otro (Uruguay).
Ante esta situación, tanto empresarios agro exportadores como inversionistas especuladores (prestamistas, accionistas, etc.) ven con “malos ojos” estos hechos y dejan de invertir en el sector lo que estimaban les traería más rédito.
A su vez otro factor que implicó el decaimiento de este sector productivo fue la aparición de la aftosa, que golpeó duramente a nuestros ingresos porque nos cuesta mucho más producir y ni que hablar comerciar, cuando nuestros compradores saben que aquí hay aftosa dudan de la calidad de nuestras carnes y si nos compran es muchísimo menos en relación a lo que compraban antes.
Por otra parte, al perder los bancos casi la mitad de sus depósitos (corrida bancaria), decrecen sus activos de reserva esto significa una pérdida de la estabilidad y confianza en el sistema bancario, lo que llevó a que el Estado tuviese que asistir con fondos públicos a los bancos para que no dieran quiebra, ante la inminente cesación de pagos. Como consecuencia de ello el Estado uruguayo acrecentó su deuda pública(al haber asumido las deudas privadas) pasando de un 40.8% en 2002 a un 100.9% del PBI en 2004, eso significa que el Estado pierde capacidad de inversión y gasto público, lo que lleva a que sea mucho más difícil financiar cualquier proyecto que el gobierno hubiese planeado. Es por esto que el Estado busca oros mercados más grandes y sólidos como EE.UU., Finlandia, entre otros como nueva fuente de ingresos.
Pero en ese entonces la inestabilidad no sólo era económica sino política ya que el Partido Nacional que formaba parte de gobierno de coalición junto a los colorados decide el 28 de octubre apartarse de dicha coalición por no compartir algunas políticas del gobierno y por sentir que muchas veces se actuó en omisión durante la crisis. A su vez, también renuncia Alberto Bensión a la cartera de Economía y asume el Dr. Alejandro Achugarry. La gente no logra recibir la sensación de fortaleza política y menos del gobierno para hacer frente a una crisis de tal magnitud, eso se ve reflejado en que el Partido Colorado tuvo una evolución electoral en 1999 del 32.8 % a un 10.6 % en el 2004, pero tanto el Partido Nacional como el Frente Amplio tuvieron una evolución electoral positiva con un 10% más de intención de votos. Sin duda este descreimiento en el Partido Colorado como gobierno fue utilizado por los otros partidos para las elecciones del 2004.
Ahora no es menor el impacto de esta crisis en la sociedad, ya que por la situación económica reinante el desempleo llegó a un 20% a causa de que varias empresas tuvieron que cerrar. Además esto fomentó el incremento del trabajo “en negro”. Pero como si esto fuera poco dado que el porcentaje de inflación llegó a un 25 % por la suba de precios, la población perdió su poder adquisitivo en un 19%, es decir, si antes ganaba x cantidad de pesos y podía comprar x cantidad de bienes ahora puede comprar un cuatro quintas partes de lo que antes adquiría con la misma cantidad de dinero porque dicha inflación no se equiparó con un aumento de salarios.
No es de extrañar que en este contexto casi 60 mil uruguayos hayan abandonado el país, en su mayoría jóvenes capacitados que probablemente podrían haber sido el Uruguay del mañana.



Basado en el libro “El Uruguay en el primer lustro de siglo 21”
La economía política durante el Gobierno del
Presidente Dr. Jorge Batlle.
De: Gustavo Arce – Daniela Guerra
Fundación de cultura universitaria.

Obama y América Latina: ¿habrá cambio?


Según dicen varios analistas consultados por la BBC y la Agencia AFP, Obama no tendrá como prioridad a América Latina porque se centrará en la salida de la actual crisis y también en ponerle fin a las guerras tanto de Irak como de Afganistán.

El 4 de noviembre de 2008, Barack Obama resultó electo Presidente de los Estados Unidos al obtener 369 votos para el Colegio Electoral (en los EE.UU. tienen un sistema de elección indirecto), superando así ampliamente a su rival, el republicano John Mc Cain quien obtuvo 173 votos de los 270 necesarios para ser electo Presidente.
Obama no sólo ganó el colegio elector sino que también en el voto popular por un 52%, por lo que el Partido Demócrata consiguió la mayoría tanto en la Cámara de Senadores como en la de Representantes.
En las elecciones del martes 4/11, según informa el diario “El País”, Obama consiguió votos de mujeres, negros, hispanos y también de blancos sin los cuales no hubiese podido ganar. Todos en su mayoría fueron jóvenes menores de 30 años. Uno de cada cinco de los que lo votaron era hispano.
Con respecto a América Latina lo único en su campaña referido a los hispanos es la Ley de Migración por la cual se pretende controlar más las fronteras con México y a su vez favorecer la entrada de inmigrantes legales, dándoles apoyo estatal para que aprendan inglés y también para que sean buenos ciudadanos haciéndoles conocer más la vida cívica de los Estados Unidos.
Si bien el nuevo Presidente de los EE.UU. no piensa en América Latina como algo fundamental, pretende un “cambio de tono” en las relaciones diplomáticas buscando establecer un diálogo más fluido con los países latinos. Para ello cree trascendental el trabajo de los Embajadores, por lo que pretende que los que fueron echados de su lugar de trabajo por los gobiernos de Bolivia y Venezuela, vuelvan a dichos países.
Obama durante su campaña electoral, al hablar de la situación con Cuba, dijo que levantaría las restricciones impuestas por George Bush a las visitas a familiares en la isla y a los envíos de remesas. Dos políticas que cuentan con el apoyo de muchos cubano-estadounidenses.
Así que en el país en el que se podrían ver más cambios en la relación con los Estados Unidos sería Cuba, pensando en que el gobierno cubano lo permita.
Debemos esperar las medidas que tome el Gobierno de Barack Obama con tranquilidad, más que nada en América Latina, porque primero debe poner “la casa en orden” para luego poder ocuparse de la política exterior.


Fuentes: * Diario “El País” del 5/11/08.
*Artículo: “América Latina no es zona prioritaria para Obama” del diario “El Universal” cuya fuente fue la BBC MUNDO.COM
*Artículo: “América Latina no será prioridad para Obama pero relaciones pueden cambiar” del enviado en Washington de la AFP.
* Páginas de Obama: http://www.barackobama.com/ (En inglés)
http://my.barackobama.com/page/content/espanol
(En español)