Si bien los números pueden ilustrar qué pasó, qué se hizo, cómo se hizo, no sirve si lo que está en juego es el futuro porque en el pasado los contextos eran unos y, ahora y más adelante son diferentes.
Comparar gestiones brinda la oportunidad de poder responder a la pregunta: ¿qué hicieron los dos partidos que hoy se disputan la presidencia cuando eran gobierno? Y sin duda lo que hicieron o no responde no solo a los contextos sociales, económicos tanto nacionales como regionales, sino también a la voluntad política de hacer unas cosas y no otras, de establecer diferentes prioridades.
Según un artículo de “El Observador” del 8 de agosto de este año, la popularidad del gobierno de Lacalle aumentó de 25% a 26% y en relación a la administración Vázquez creció del 60% al 61%, en ambos casos subió un 1%.
Hablando de la aprobación de la gestión, en el caso del gobierno blanco aumentó un 8% pasando de 16% a 24% y el número de anuencia del Frente Amplio se acrecentó de un 52% a un 55%, esto marca que al finalizar el mandato del Dr. Lacalle casi triplicó en aprobación al Dr. Vázquez.
A la hora de comparar, en los distintos aspectos, sale mejor parado el Frente Amplio pero en los cuestionamientos queda en evidencia algo que mucho se le critica a la fuerza de gobierno como lo es, hacer mirando un lado de la sociedad y no integrando todos sus agentes.
También hay que aclarar que ambos hicieron cosas que fueron muy buenas para el país pero en otras, se esperaba más.
No es fácil gobernar un país y menos cuando se tiene depositada mucha esperanza en quien asume. Además sería más productivo para todos pensar qué hizo cada uno y no qué le quedó por hacer.
Sobre este tema, el politólogo Ignacio Zuasnabar dice “Como estrategia de campaña comparar gestiones le sirve al Frente Amplio para desactivar parte del discurso de Lacalle. Pero no es suficiente si sólo se queda en eso. La clave pasa por renovar la utopía, responder a la pregunta ¿qué me vas a dar en los próximos cinco años? Esta campaña se va a decidir más por el futuro que por el pasado”.
Comparar gestiones brinda la oportunidad de poder responder a la pregunta: ¿qué hicieron los dos partidos que hoy se disputan la presidencia cuando eran gobierno? Y sin duda lo que hicieron o no responde no solo a los contextos sociales, económicos tanto nacionales como regionales, sino también a la voluntad política de hacer unas cosas y no otras, de establecer diferentes prioridades.
Según un artículo de “El Observador” del 8 de agosto de este año, la popularidad del gobierno de Lacalle aumentó de 25% a 26% y en relación a la administración Vázquez creció del 60% al 61%, en ambos casos subió un 1%.
Hablando de la aprobación de la gestión, en el caso del gobierno blanco aumentó un 8% pasando de 16% a 24% y el número de anuencia del Frente Amplio se acrecentó de un 52% a un 55%, esto marca que al finalizar el mandato del Dr. Lacalle casi triplicó en aprobación al Dr. Vázquez.
A la hora de comparar, en los distintos aspectos, sale mejor parado el Frente Amplio pero en los cuestionamientos queda en evidencia algo que mucho se le critica a la fuerza de gobierno como lo es, hacer mirando un lado de la sociedad y no integrando todos sus agentes.
También hay que aclarar que ambos hicieron cosas que fueron muy buenas para el país pero en otras, se esperaba más.
No es fácil gobernar un país y menos cuando se tiene depositada mucha esperanza en quien asume. Además sería más productivo para todos pensar qué hizo cada uno y no qué le quedó por hacer.
Sobre este tema, el politólogo Ignacio Zuasnabar dice “Como estrategia de campaña comparar gestiones le sirve al Frente Amplio para desactivar parte del discurso de Lacalle. Pero no es suficiente si sólo se queda en eso. La clave pasa por renovar la utopía, responder a la pregunta ¿qué me vas a dar en los próximos cinco años? Esta campaña se va a decidir más por el futuro que por el pasado”.