De cara al balotaje del próximo 29, la Corte Electoral aprobó las papeletas que presentaron el Frente Amplio y el Partido Nacional para la segunda vuelta.
El diseño de la del Partido Nacional es horizontal y tiene la foto de la Luis Alberto Lacalle y Jorge Larrañaga abrazados. Esta imagen fue tomada en la noche de las internas el 28 de junio pasado.
En tanto la lista del Frente Amplio en vertical tiene una foto de José Mujica y Danilo Astori.
En el balotaje los votos en blanco y anulados no inciden en el resultado final porque rige la mayoría simple no como en las elecciones de octubre en las que era necesario alcanzar la mitad más uno de los votos emitidos válidos, por lo que ganara la fórmula que supere a la otra no más por un voto.
La Corte Electoral estimó que se imprimirán 5 millones de papeletas.
El balotaje creado en el siglo XIX se estableció en el sistema electoral uruguayo a partir del plebiscito de 1996, reforma impulsada por el Partido Nacional, el Partido Colorado y el Nuevo Espacio como partido, mientras que el Frente Amplio se opuso a la iniciativa.
El nuevo sistema electoral debutó en el año 1999 cuando en segunda vuelta Jorge Batlle le ganó a Tabaré Vázquez.
El total de habilitados para votar a nivel nacional es de 2.563.397 y solo en Montevideo se encuentran 1.059.714.
Para el 29 de noviembre se mantendrá el mismo plan circuital de la primera vuelta de la elección.
lunes, 23 de noviembre de 2009
"El embajador fue como un padre, y la embajada un hogar"
Octubre de 1984, Marina Rodríguez (directora y autora teatral) vuelve de México con “El Galpón” tras 8 años de asilo político.
Define al embajador como un padre y lo recuerda con emoción. La embajada fue para ella, durante dos meses, un verdadero hogar.
¿Cuál era su situación en relación a la embajada de México?
Yo tenía 14 años, estuve en la embajada porque mis padres eran asilados políticos. Me asilé y viví durante dos meses allí con mi mamá, su marido y mi hermanita de seis meses. Mi papá en ese momento estaba preso.
Mi edad hacía muy particular mi situación porque era la más grande de los niños y la más chica de los adultos, por lo que no tenía mucha opción para relacionarme.
Todo en la embajada estaba muy bien organizado, por los propios asilados para hacer lo mejor posible la convivencia de cientos de personas.
¿Qué opinión le merece Vicente Muñiz Arroyo?
Para nosotros Don Vicente fue como un padre, el salvador de las vidas de cientos de personas. Hasta ahora me pasa que hablo de él y me emociono profundamente porque uno dice qué honor haber conocido gente de esa calidad humana, que va más allá de sus obligaciones y es capaz de arriesgar su vida para salvar o mejorar la de los otros. Él hizo muchas cosas heroicas y de una gran sensibilidad, no solo nos daba asilo sino que nos cuidaba y estaba en todos los detalles.
¿Por qué decidió contar su historia a través de la obra de teatro “La Embajada”?
Yo estoy en el medio teatral desde los 18 años. Entonces, mi forma de expresión, de comunicarme por naturaleza es el teatro. Es mi medio.
A pesar de que pasó mucho tiempo para que yo me decida a contar esto, creo que responde a procesos que hace la gente.
Quizá solo pudimos hablar de lo que pasó luego de 30 años por esa sensación de que “la sacamos barata” en relación a lo que pasaron otros y, recién ahora, empezamos a valorar lo que vivimos. De cierta forma, un destierro.
¿”La Embajada” tuvo la receptividad que esperaba de la gente?
Sí. Vinieron muchas personas. Estuvo en cartel dos meses por ciertas formas de organización que tenemos en “El Galpón” y aunque se pensó llevarla de gira, no se pudo porque para cómo estaba armada era muy caro. Me hubiese gustado que la viera más gente.
¿Cree que la situación de los asilados es realmente conocida por los uruguayos?
No, nadie sabe. Se sabe que se fueron como exiliados pero nada más. La experiencia del asilo político no se conoce, no se sabe qué es.
¿A qué cree que se debe?
A desinformación. Incluso me pasó con mi hijo, que pese a que yo le había hablado de México, luego de años entendió cuál fue mi situación.
¿Cuánto tiempo estuvo en México y cómo fue su vida allá?
Estuve ocho años, desde los 14 a los 22, del 76 al 84. Fueron años muy importantes, dada mi edad, y tuve la enorme suerte de haber estado en un país que es un centro cultural enorme, donde todo lo que pasa en el mundo pasa por México. Fue vivir en Latinoamérica de verdad y eso te hace cambiar la forma de ver el mundo. Fueron años maravillosos a pesar de tener a mi padre preso acá.
Nosotros estábamos de paso en México porque nuestras fórmulas migratorias eran provisorias, podíamos estar allá mientras acá siguiera la Dictadura. Siempre pensamos en volver.
¿Allí estudió?
Sí, terminé el liceo. Fui a un colegio, luego hice preparatorio. Entré a facultad de Ciencias, hice biología por 2 años hasta que descubrí mi vocación por el teatro, cuando me vinculé con la gente de “El Galpón” que estaba allá.
De regreso a Uruguay, ¿cómo fue rehacer su vida luego de ocho años en México?
En mi caso fue muy particular. Mis padres se quedaron porque tenían que resolver cosas de su documentación, cuando decidimos volver con “El Galpón”. Así que volví con un grupo, acompañada, con trabajo. Y como mi vida allá giraba en torno a ese grupo fue como trasladar todo eso a Uruguay, por eso no tuve un desarraigo muy grande.
La inserción profesional fue fácil en el sentido que “El Galpón” era muy esperado. Fue un recibimiento muy lindo y emocionante porque mi padre había salido dos meses antes. Pero a la hora de convivir para trabajar en “El Galpón” a ex presos políticos, ex asilados y los que se quedaron acá todos juntos, fue más complejo porque hubo reproches. En las familias pasó lo mismo, fue una experiencia rara. Sentí que no querían escuchar o que no les interesaba lo que habíamos hecho en México, minimizaban la experiencia.
¿Cómo fue el reencuentro con su padre?
Fue en el aeropuerto, él salió el 14 de agosto de 1984 y nosotros volvimos en octubre. Fue muy emocionante, de esas experiencias que te marcan.
Su padre estuvo preso hasta el 84, ¿por qué motivo?
Bueno, él era militante del Partido Comunista. En el 75-76 hubo como una acción concreta contra ese partido y lo metieron preso en diciembre del 75. Estuvo desaparecido hasta marzo, fue brutalmente torturado, casi muere y eso fue muy difícil. Llegué a verlo antes de irme.
Lo que sabía de él cuando estaba en la embajada era por medio de familiares que lo iban a ver y algo le comentaban al embajador.
El 25 de octubre el pueblo uruguayo se manifestó por 2da vez a favor de la vigencia de la Ley de Caducidad: ¿a qué cree que eso responde?
Creo que se debe a que el Frente Amplio no lo tomó como partido sino que por sectores, y que no aprovechó la oportunidad única de la campaña para difundir, como podía haberlo hecho, el plebiscito para la anulación de esta ley.
Faltaron pocos votos, eran miles no más que tenían que saber, que conocer lo que pasó. Esa gente precisaba mensajes más claros y concretos por parte del Frente.
A nivel personal, creo que la campaña fue muy tendiente a la temática de los desaparecidos, que si bien fue una de las cosas más horrendas que nos pasó como sociedad, de alguna forma ya se estaba esclareciendo.
Después, por otro lado, está el tema de la tortura. Que los que fueron torturados no saben por quiénes, sus familias tampoco saben a quien acusar. Está esa gente que quedó con secuelas graves o murió por la tortura años después.
Yo, al menos, quiero saber quiénes fueron los torturadores, quiero que el que torturó a mi padre vaya preso. Esa gente no puede estar caminando impunemente por la calle, mezclándose con todos nosotros luego de lo que hicieron. Tengo cuatro primos militares y necesito saber si ellos fueron como los demás, quiero creer que no, pero hay que investigar. Quiero separar la paja del trigo. No quiero que todos los militares sean lo mismo, lo digo en mi caso por mis primos.
¿Y en relación a la Ley de Amnistía?
Mirá, yo no entiendo como sacan a relucir ese tema junto con la Ley de Caducidad, porque esa gente ya pagó, cumplieron una condena y hasta en condiciones infrahumanas. Los otros no, no pasaron por eso, no fueron juzgados por las torturas.
Defina en una palabra o en una expresión
La situación de los asilados: era salvar sus vidas.
La embajada de México: un refugio, una cuna, un nidito.
El embajador Vicente Muñiz Arroyo: un padre.
El Uruguay: un país que empieza a quererse y a aprender a caminar.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Comparar gestiones no tiene sentido hacia un futuro
Si bien los números pueden ilustrar qué pasó, qué se hizo, cómo se hizo, no sirve si lo que está en juego es el futuro porque en el pasado los contextos eran unos y, ahora y más adelante son diferentes.
Comparar gestiones brinda la oportunidad de poder responder a la pregunta: ¿qué hicieron los dos partidos que hoy se disputan la presidencia cuando eran gobierno? Y sin duda lo que hicieron o no responde no solo a los contextos sociales, económicos tanto nacionales como regionales, sino también a la voluntad política de hacer unas cosas y no otras, de establecer diferentes prioridades.
Según un artículo de “El Observador” del 8 de agosto de este año, la popularidad del gobierno de Lacalle aumentó de 25% a 26% y en relación a la administración Vázquez creció del 60% al 61%, en ambos casos subió un 1%.
Hablando de la aprobación de la gestión, en el caso del gobierno blanco aumentó un 8% pasando de 16% a 24% y el número de anuencia del Frente Amplio se acrecentó de un 52% a un 55%, esto marca que al finalizar el mandato del Dr. Lacalle casi triplicó en aprobación al Dr. Vázquez.
A la hora de comparar, en los distintos aspectos, sale mejor parado el Frente Amplio pero en los cuestionamientos queda en evidencia algo que mucho se le critica a la fuerza de gobierno como lo es, hacer mirando un lado de la sociedad y no integrando todos sus agentes.
También hay que aclarar que ambos hicieron cosas que fueron muy buenas para el país pero en otras, se esperaba más.
No es fácil gobernar un país y menos cuando se tiene depositada mucha esperanza en quien asume. Además sería más productivo para todos pensar qué hizo cada uno y no qué le quedó por hacer.
Sobre este tema, el politólogo Ignacio Zuasnabar dice “Como estrategia de campaña comparar gestiones le sirve al Frente Amplio para desactivar parte del discurso de Lacalle. Pero no es suficiente si sólo se queda en eso. La clave pasa por renovar la utopía, responder a la pregunta ¿qué me vas a dar en los próximos cinco años? Esta campaña se va a decidir más por el futuro que por el pasado”.
Comparar gestiones brinda la oportunidad de poder responder a la pregunta: ¿qué hicieron los dos partidos que hoy se disputan la presidencia cuando eran gobierno? Y sin duda lo que hicieron o no responde no solo a los contextos sociales, económicos tanto nacionales como regionales, sino también a la voluntad política de hacer unas cosas y no otras, de establecer diferentes prioridades.
Según un artículo de “El Observador” del 8 de agosto de este año, la popularidad del gobierno de Lacalle aumentó de 25% a 26% y en relación a la administración Vázquez creció del 60% al 61%, en ambos casos subió un 1%.
Hablando de la aprobación de la gestión, en el caso del gobierno blanco aumentó un 8% pasando de 16% a 24% y el número de anuencia del Frente Amplio se acrecentó de un 52% a un 55%, esto marca que al finalizar el mandato del Dr. Lacalle casi triplicó en aprobación al Dr. Vázquez.
A la hora de comparar, en los distintos aspectos, sale mejor parado el Frente Amplio pero en los cuestionamientos queda en evidencia algo que mucho se le critica a la fuerza de gobierno como lo es, hacer mirando un lado de la sociedad y no integrando todos sus agentes.
También hay que aclarar que ambos hicieron cosas que fueron muy buenas para el país pero en otras, se esperaba más.
No es fácil gobernar un país y menos cuando se tiene depositada mucha esperanza en quien asume. Además sería más productivo para todos pensar qué hizo cada uno y no qué le quedó por hacer.
Sobre este tema, el politólogo Ignacio Zuasnabar dice “Como estrategia de campaña comparar gestiones le sirve al Frente Amplio para desactivar parte del discurso de Lacalle. Pero no es suficiente si sólo se queda en eso. La clave pasa por renovar la utopía, responder a la pregunta ¿qué me vas a dar en los próximos cinco años? Esta campaña se va a decidir más por el futuro que por el pasado”.
El futuro vicepresidente tiene que asumir que no es el Presidente
El rol de vicepresidente no tiene más facultades que las que la Constitución tiene para él, ahora que tengan un vínculo más estrecho con el Presidente, es otra cosa.
No caben dudas que Mujica y Lacalle tienen distintas formas de ver el rol que deberá ocupar su vice, y eso no está mal, lo que no es correcto es que se le den más atribuciones que las que tiene para que acepte ir segundo en la fórmula presidencial.
Lo que también influye en qué papel tendrá, es la personalidad tanto del futuro Presidente como la del Vicepresidente, como afirma Pilar Besada al respecto en un artículo de “El País” del 19 de julio de este año.
Si bien Mujica se muestra ahora más cerca de Astori que en la campaña por las internas es por una cuestión obvia, él fue elegido por los votantes del Frente Amplio, pero sabe que para tener más chances de ganar las elecciones nacionales tiene que dejar en claro que Astori de cierta forma “moderará”.
En cuanto a Lacalle, en todos sus dichos sobre este tema, dejó en claro que el Vicepresidente es lo que dice la Constitución que debe ser y que Presidente es uno solo, quizá esa postura roza la soberbia pero acaso ¿si un país tiene dos Presidentes para qué la población eligió uno solo?
De alguna forma no se considera tan importante ser vice y por eso quizá ese lugar en el gobierno a pasado casi desapercibido, puede ser porque los que lo fueron les hubiese gustado más ser Presidente.
La función del Vice es muy significativa pero también debería ser ejercida con un poco más de orgullo, porque la población lo eligió de la misma forma que al Presidente, capaz eso es lo que ha fallado.
No es ser segundo de nadie, es ser Vicepresidente, nada más y nada menos. Pero al parecer, el hecho de que se esté discutiendo si debería tener más potestades o no en esta campaña, refleja que cualquiera pudo haber ganado las internas y aún no asumieron que Presidente será uno solo.
No caben dudas que Mujica y Lacalle tienen distintas formas de ver el rol que deberá ocupar su vice, y eso no está mal, lo que no es correcto es que se le den más atribuciones que las que tiene para que acepte ir segundo en la fórmula presidencial.
Lo que también influye en qué papel tendrá, es la personalidad tanto del futuro Presidente como la del Vicepresidente, como afirma Pilar Besada al respecto en un artículo de “El País” del 19 de julio de este año.
Si bien Mujica se muestra ahora más cerca de Astori que en la campaña por las internas es por una cuestión obvia, él fue elegido por los votantes del Frente Amplio, pero sabe que para tener más chances de ganar las elecciones nacionales tiene que dejar en claro que Astori de cierta forma “moderará”.
En cuanto a Lacalle, en todos sus dichos sobre este tema, dejó en claro que el Vicepresidente es lo que dice la Constitución que debe ser y que Presidente es uno solo, quizá esa postura roza la soberbia pero acaso ¿si un país tiene dos Presidentes para qué la población eligió uno solo?
De alguna forma no se considera tan importante ser vice y por eso quizá ese lugar en el gobierno a pasado casi desapercibido, puede ser porque los que lo fueron les hubiese gustado más ser Presidente.
La función del Vice es muy significativa pero también debería ser ejercida con un poco más de orgullo, porque la población lo eligió de la misma forma que al Presidente, capaz eso es lo que ha fallado.
No es ser segundo de nadie, es ser Vicepresidente, nada más y nada menos. Pero al parecer, el hecho de que se esté discutiendo si debería tener más potestades o no en esta campaña, refleja que cualquiera pudo haber ganado las internas y aún no asumieron que Presidente será uno solo.
lunes, 22 de junio de 2009
Comunicador vs. Humorista
Puede ser que en los tiempos de hoy se confunda el rol de comunicador con el de humorista., más que nada porque ante la crudeza de la realidad, sea lo mejor “descontracturar” con un poco de humor.
Pero el comunicador comunica y el humorista hace humor, que ambos trabajen de lo que acontece es otro tema, por lo tanto, a veces está bueno pasar por el tamiz de nuestra conciencia qué rol debemos cumplir y cual es el que más nos gustaría para así tenerlo claro y no confundir a la gente.
Dada la posibilidad de entrevistar a Nacho Álvarez y a Carlos Tanco, cada uno, desde sus marcadas diferencias supo dejar en claro qué rol cumple y las características de su trabajo.
Nacho Álvarez comunicador, reconocido por haber sido el conductor del programa “Zona Urbana” afirmó que desde que empezó a descubrir el mundo de comunicador ya le es difícil imaginarse trabajando en otro rubro y que lo que hizo y hace en los medios le dio la oportunidad de conocer “la cocina” de todos, dándole un panorama amplio de los mass media; destacó la llegada al público que tiene la tele y que la radio le permite explayarse más.
Dijo que cree que el éxito de Zona Urbana se debió a que lograron hacer un programa periodístico entretenido.
Ante la pregunta de que si cumplió un ciclo “Zona Urbana” cree que sí y agregó que si sale ahora ya no va a ser lo mismo, que tuvo tanto éxito porque el contexto de la crisis propiciaba un programa de ese tipo.
Además se refirió a la inseguridad y dijo que los medios juegan un papel muy importante por el modo en que muestran las cosas.
En tanto, Carlos Tanco dijo que si bien no se arrepiente de su pasaje por la televisión en el programa “La culpa es nuestra” se siente más cómodo en radio que en cualquier otro medio.
Respecto a su personaje Darwin Desbocatti, Tanco expresó que lo usa para hacer humor y que el ser un producto suyo indefectiblemente hay algo de su opinión en los dichos de Darwin, pero que no es sólo su opinión porque considera que eso sería aburrido ya que él se define como un ser muy poco sociable y de poco ánimo.
Tanco dejó en claro que le da vergüenza ajena “Gran Cuñado” aunque reconoció que la idea es interesante pero que ahora ya es patético porque según él, Tinelli tiene una gran capacidad de “hacer mierda las cosas muy rápido”.
Dos perfiles distintos, dos personalidades opuestas, pero un punto en común, ambos tratan la realidad.
Ambos son dentro de los medios los personajes más seguidos y eso muestra que si bien todos queremos estar informados, también queremos un poco de humor y risas en la cotidianeidad.
Pero el comunicador comunica y el humorista hace humor, que ambos trabajen de lo que acontece es otro tema, por lo tanto, a veces está bueno pasar por el tamiz de nuestra conciencia qué rol debemos cumplir y cual es el que más nos gustaría para así tenerlo claro y no confundir a la gente.
Dada la posibilidad de entrevistar a Nacho Álvarez y a Carlos Tanco, cada uno, desde sus marcadas diferencias supo dejar en claro qué rol cumple y las características de su trabajo.
Nacho Álvarez comunicador, reconocido por haber sido el conductor del programa “Zona Urbana” afirmó que desde que empezó a descubrir el mundo de comunicador ya le es difícil imaginarse trabajando en otro rubro y que lo que hizo y hace en los medios le dio la oportunidad de conocer “la cocina” de todos, dándole un panorama amplio de los mass media; destacó la llegada al público que tiene la tele y que la radio le permite explayarse más.
Dijo que cree que el éxito de Zona Urbana se debió a que lograron hacer un programa periodístico entretenido.
Ante la pregunta de que si cumplió un ciclo “Zona Urbana” cree que sí y agregó que si sale ahora ya no va a ser lo mismo, que tuvo tanto éxito porque el contexto de la crisis propiciaba un programa de ese tipo.
Además se refirió a la inseguridad y dijo que los medios juegan un papel muy importante por el modo en que muestran las cosas.
En tanto, Carlos Tanco dijo que si bien no se arrepiente de su pasaje por la televisión en el programa “La culpa es nuestra” se siente más cómodo en radio que en cualquier otro medio.
Respecto a su personaje Darwin Desbocatti, Tanco expresó que lo usa para hacer humor y que el ser un producto suyo indefectiblemente hay algo de su opinión en los dichos de Darwin, pero que no es sólo su opinión porque considera que eso sería aburrido ya que él se define como un ser muy poco sociable y de poco ánimo.
Tanco dejó en claro que le da vergüenza ajena “Gran Cuñado” aunque reconoció que la idea es interesante pero que ahora ya es patético porque según él, Tinelli tiene una gran capacidad de “hacer mierda las cosas muy rápido”.
Dos perfiles distintos, dos personalidades opuestas, pero un punto en común, ambos tratan la realidad.
Ambos son dentro de los medios los personajes más seguidos y eso muestra que si bien todos queremos estar informados, también queremos un poco de humor y risas en la cotidianeidad.
jueves, 12 de febrero de 2009
Rarezas en el cielo
El martes pasado estando en la playa de Salinas, a eso del mediodía vi algo en el cielo que nunca había visto, hermoso por un lado pero preocupante por otro porque era un anillo de tormenta al rededor del Sol.
Ante tanta cosa que pasa en el mundo, me pareció bueno dar a conocer esta foto de un cielo que daba la impresión de tener la forma de un ojo, que nos miraba.
A mí me resultó muy interesante y que no debía pasar desapercibido. Lo comparto con ustedes y me comentarán si quieren, lo que les parece dicha imagen.
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Manejo del respeto a la vida privada en el caso Natalia Martínez
El manejo que hacen los medios de la vida privada, siempre suele ser puesto bajo signo de interrogación. Cuando se habla de aspectos personales de una figura pública o no, todos nos creemos con derecho a saber incluso los primeros rumores, y luego no nos importa si era cierto o no lo que se dijo y cómo eso puede “manchar” el nombre de la persona.
Esto sucedió en el caso de Natalia Martínez: muchas personas resultaron involucradas tanto por la gente como por la policía (al hacer caso omiso de los dichos o al no desmentirlos radicalmente) y sobre todo por parte de la prensa.
El ejemplo del librero, quién se convirtió de forma repentina en un sospechoso de asesinato, apareció en casi todos los diarios. En esos primeros días del caso, fines de enero y principios de febrero, daban el nombre de éste como sospechoso, sin tener con qué sostener dicha afirmación. Luego la policía lo descartó, pero se lo vinculó al crimen de Natalia y a la venta de drogas, entre otras cosas. ¿Qué pasó luego? Su nombre ya se “manchó”, no hay vuelta atrás.
Luego, del propio padre de Natalia, se dijo que algo tenía que ver. No solo lo decía la gente, sino que su nombre, en los diarios, siempre estuvo acompañado por rumores que nunca se llegaron a comprobar. Resultó que podría ser soplón de la policía, que tenía algo que ver con las drogas y que por eso él sería el responsable de la muerte de su hija. ¿Qué pasó? Hebert Martínez se mató. Antes de que se quitara la vida, era el culpable del crimen de Natalia, luego fue peor porque en el “vox populi” se empezaron a fortalecer esos rumores. Se decía que se mató porque algo tendría que ver. ¿De dónde se sacaron esas conjeturas? Rumores y más rumores, que sólo consiguieron “manchar” su nombre.
De pronto, en muchos diarios se empezó a manejar la posibilidad de que Natalia fuera consumidora de drogas o alcohol. Luego de su muerte, un editorial de La República, de fecha viernes 16 de febrero de 2007, apenas seis días de que fuera encontrado su cuerpo, daba a entender esto de la joven. Si consumía, no lo reveló la autopsia. Pero igual quedaba un “manto” de dudas en el ambiente, generado entre otras cosas, por elementos como ese editorial, que si bien nunca afirma, siembra la incógnita. Se habla de una posible forma de vida de alguien que falleció: ¿dónde queda el respeto en estos casos?
Me pregunto ¿todo eso se dijo para llenar las páginas de los diarios, que durante la época estival no tienen casi nada para contar? ¿Qué pasa con aquellas personas cuyo nombre resultó vinculado de forma innecesaria y sin pruebas contundentes de ello?
Siempre hay que manejar argumentos sólidos y comprobables si se va a afirmar algo de alguien, aunque sean meras presunciones ¿o es que la vida privada de las personas que no son figuras públicas, a nadie le importa?
Esto sucedió en el caso de Natalia Martínez: muchas personas resultaron involucradas tanto por la gente como por la policía (al hacer caso omiso de los dichos o al no desmentirlos radicalmente) y sobre todo por parte de la prensa.
El ejemplo del librero, quién se convirtió de forma repentina en un sospechoso de asesinato, apareció en casi todos los diarios. En esos primeros días del caso, fines de enero y principios de febrero, daban el nombre de éste como sospechoso, sin tener con qué sostener dicha afirmación. Luego la policía lo descartó, pero se lo vinculó al crimen de Natalia y a la venta de drogas, entre otras cosas. ¿Qué pasó luego? Su nombre ya se “manchó”, no hay vuelta atrás.
Luego, del propio padre de Natalia, se dijo que algo tenía que ver. No solo lo decía la gente, sino que su nombre, en los diarios, siempre estuvo acompañado por rumores que nunca se llegaron a comprobar. Resultó que podría ser soplón de la policía, que tenía algo que ver con las drogas y que por eso él sería el responsable de la muerte de su hija. ¿Qué pasó? Hebert Martínez se mató. Antes de que se quitara la vida, era el culpable del crimen de Natalia, luego fue peor porque en el “vox populi” se empezaron a fortalecer esos rumores. Se decía que se mató porque algo tendría que ver. ¿De dónde se sacaron esas conjeturas? Rumores y más rumores, que sólo consiguieron “manchar” su nombre.
De pronto, en muchos diarios se empezó a manejar la posibilidad de que Natalia fuera consumidora de drogas o alcohol. Luego de su muerte, un editorial de La República, de fecha viernes 16 de febrero de 2007, apenas seis días de que fuera encontrado su cuerpo, daba a entender esto de la joven. Si consumía, no lo reveló la autopsia. Pero igual quedaba un “manto” de dudas en el ambiente, generado entre otras cosas, por elementos como ese editorial, que si bien nunca afirma, siembra la incógnita. Se habla de una posible forma de vida de alguien que falleció: ¿dónde queda el respeto en estos casos?
Me pregunto ¿todo eso se dijo para llenar las páginas de los diarios, que durante la época estival no tienen casi nada para contar? ¿Qué pasa con aquellas personas cuyo nombre resultó vinculado de forma innecesaria y sin pruebas contundentes de ello?
Siempre hay que manejar argumentos sólidos y comprobables si se va a afirmar algo de alguien, aunque sean meras presunciones ¿o es que la vida privada de las personas que no son figuras públicas, a nadie le importa?
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